NUESTRA HISTORIA
La historia de Club Hotel Aguamarina empieza con la determinación y la valentía de una gran mujer adelantada a su época: nuestra abuela Doña Asunción Guillén Naval, a quien cariñosamente llamábamos La Pepa. Natural de Huesca, trabajó como maestra en varias provincias españolas hasta llegar a un sanatorio de niños en Madrid, donde conoció al médico de origen menorquín Don Juan Saura Fargas. En 1936 se casaron y tras acabar la Guerra Civil, se mudaron con sus 2 hijas a Menorca, donde nuestro abuelo ejerció su profesión de médico en Es Castell. Allí vivieron y formaron una extensa familia de 7 hijos hasta que, lamentablemente, en 1959 Juan falleció repentinamente y La Pepa tuvo que sacar adelante a su numerosa familia con la fuerza y el valor que le caracterizaban.
A finales de 1960 La Pepa emprendió un proyecto pionero en la isla sobre un terreno de la propiedad familiar y, tras muchas dificultades, en 1972 pudo ver inaugurados los Hoteles Aguamarina y Topacio, nombre de sus dos piedras favoritas.
Frente a la bahía de Arenal d’en Castell, una de las playas más bellas de Menorca, se encuentra lo que hoy conocemos como Club Hotel Aguamarina. Este lugar ha sido hogar de sus hijos y nietos, y sigue siendo un proyecto al que dedicamos nuestro cariño y esfuerzo diario, siempre recordando a La Pepa, quien luchó por este sueño para su familia y el futuro de la isla.
Cada temporada seguimos trabajando para ser un referente de turismo responsable en Menorca, llenando de sonrisas y momentos inolvidables a todos los huéspedes que formáis parte de la familia Aguamarina.